Viernes, 21 Diciembre 2012 18:36

Contenidos y perspectivas tras la COP18 en Doha Destacado

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Entre el 26 de noviembre y el 8 de diciembre de 2012 se desarrolló en Doha, Catar, la 18ª Conferencia de las Partes de la Convención de Cambio Climático (COP 18) y la 8ª Conferencia de las Partes actuando como Reunión de las Partes del Protocolo de Kioto (CMP8).
En estas reuniones fueron aprobados 30 documentos de los cuales los más relevantes (por su decisión o falta de decisión) son: - El que aprueba la enmienda del Protocolo de Kioto para un Segundo Período de Compromiso (FCCC/KP/CMP/2012/L.9), - El que declara concluido el trabajo del Grupo de Cooperación de Largo Plazo creado en la COP 13 de Bali (2007) y con ello cierra el proceso denominado Hoja de Ruta de Bali (“Agreed outcome pursuant to the Bali Action Plan”) y - El que resume los acuerdos alcanzados en el marco de la Plataforma de Durban creada en la COP 17 (Durban) en 2011. Veamos un somero resumen de sus contenidos: a. Enmienda al Protocolo de Kioto. Este es el resultado de la labro del “Grupo de Trabajo Especial sobre los nuevos compromisos de las Partes del anexo I con arreglo al Protocolo de Kyoto” (GTE-PK),  creado en la 2005 en la COP 11/CMP1 de Montreal con el objetivo de resolver la continuidad del Protocolo una vez finalizado el primer período de compromiso (2008-2012). A lo largo de todos estos años este grupo de trabajo se encontró con varios temas de difícil solución en un contexto de negociaciones entre partes con intereses divergentes. Particularmente: - La eventual inclusión de nuevos países a la lista bajo el régimen reducción de emisiones del Protocolo (Anexo 1 de la Convención). - La no ratificación del Protocolo por parte de Estados Unidos y las declaraciones sucesivas de varios países del Anexo 1 de no apoyar un segundo período de compromiso. - La asignación de los nuevos montos asignados de emisión. - La adecuación de los regímenes regulatorios de los mecanismos de flexibilidad (mercados de carbono) La parte de medular de la decisión adoptada por la CMP 8 es la enmienda al Protocolo de Kioto que aparece en el Anexo 1 de la decisión. Allí se presenta la nueva tabla con los montos asignados de emisión para los países del Anexo 1, con excepción de Estados Unidos que no es parte del Protocolo y la ausencia de Japón, Rusia , Nueva Zelandia y Canadá, han declarado que no participarán del segundo período de compromiso. Los países podrán, si lo desean, ampliar su promesa de reducción de emisiones pero no disminuirla. La enmienda también establece que los países firmantes se comprometen a reducir en conjunto un mínimo de 18% sus emisiones (comparadas con las de 1990) durante el segundo período de compromiso que queda definido entre 2013 y 2020. Se agrega un nuevo gas a la lista de los seis gases de efecto invernadero considerados hasta ahora (CO2, CH4, N2O, HFC, PFC, SF6): el Trifluoruro de nitrógeno (NF3) deberá ser contabilizado también a partir de este segundo período de compromiso. Los países que no han asumido compromisos de reducción de emisiones para el segundo período de compromiso no podrán beneficiarse de los mecanismos de flexibilización del Protocolo de Kioto (mercado de carbono). Además se ha limitado ostensiblemente la posibilidad de arrastrar para el segundo período de compromiso los créditos de carbono excedentes del primer período (“carry over”) y se limita su comercialización. Esto refiere específicamente al llamado “aire caliente” producto de la caída de las economías en transición posterior a 1990 que significaron una importante reducción de emisiones en esos países. Por otra parte, varios países ya se han comprometido a no comprar este tipo de certificados, con lo cual su incidencia en el segundo período de compromiso se verá muy reducida.Se aprobó que la tasa de 2% para el Fondo de Adaptación que hasta ahora solo era impuesta al Mecanismo de Desarrollo Limpio se extienda a los otros mecanismos de flexibilidad -Implementación Conjunta y Comercio de Emisiones- aunque con restricciones y varios aspectos instrumentales a resolver. b. Resultado acordado de conformidad con el Plan de Acción de Bali (Grupo Cooperación de Largo Plazo, GTECLP) Este nuevo texto no ha logrado avanzar mucho respecto a su similar del año anterior. Uno de los objetivos principales de a creación de este grupo en el año 2007 era alcanzar un acuerdo sobre los objetivos de reducción de largo plazo. Esto sigue sin ser resuelto y la única meta presentada es la que ya había aparecido en Copenhague (2009) de procurar mantener el aumento de la temperatura media del planeta por debajo de los 2 °C. Los asuntos referidos a las metas y medidas de mitigación a largo plazo tanto para los países desarrollados como en desarrollo no fueron establecidas y se pospusieron las decisiones hasta 2014.  Algo similar ocurrió con el capítulo destinado a REDD+ (Reducción de las Emisiones por la Deforestación y Degradación de Bosques) y la creación de nuevos enfoques y mecanismos de mercado. En todos estos casos se han establecido planes de trabajo para los Órganos Subsidiarios a lo largo de los próximos 2 años. c. Avances en la Plataforma de Durban Es un documento de 2 carillas donde no hay ninguna novedad respecto al texto de la decisión que dio origen a esta Plataforma (decisión 1/CP.17). Reitera sus objetivos, calendario y temario pero no registra contenidos nuevos específicos. No hay en el texto (como no lo hay en la decisión CP.17) mención al principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas y respectivas capacidades. Otros temas Fueron también pospuestos para decisiones futuras los temas relacionados con los Enfoques para hacer frente a las pérdidas y daños asociados al cambio climático, aunque se dio un pequeño paso al aprobar la creación de “arreglos institucionales” con este fin. El Programa de Financiamiento de Largo Plazo, que trata de definir como se hará la transferencia de 100 mil millones de dólares anuales de los países Anexo 1 hacia los no Anexo 1 a partir de 2020, fue extendido en su mandato por un año más. Se avanzó en los arreglos para el Centro Tecnológico y Red del Clima, liderados por UNEP, se aprobó el plan de trabajo del Comité de Adaptación y se continuaron con los trabajos para la institucionalización del Fondo Verde del Clima. Otros temas importantes sobre los que no hubo ningún avance significativo son: Acciones de Mitigación Apropiadas al País (NAMAs), reglas para la Medición, Informe y Verificación (MRV), REDD+, Nuevos Mecanismos de Mercado y  Enfoques Diversos. Análisis y perspectiva La Conferencia de las Partes se reunió por primera vez en 1995. Dos años después se aprobaba el Protocolo de Kioto (con su Primer Período de Compromiso) al que le llevó 8 largos años entrar en vigor y perdió a Estados Unidos en el camino. En el año 2005, la COP creó un grupo especial para establecer “cuanto antes” las metas y procedimientos del Segundo Período de Compromiso (Grupo de Trabajo Especial sobre el Protocolo de Kioto, GTE-PK). Esto vino a lograrse recién ahora, siete años después, y aún nos resta esperar por su ratificación. Además, esta vez ha perdido a Rusia, Japón, Canadá y Nueva Zelandia. El panorama no es muy alentador. Mientas los tiempos del cambio climático se aceleran los tiempos de las negociaciones se enlentecen y los actores se escapan. Que a los países del mundo les importa menos el cambio climático que los negocios quedó patente, entre otras cosas, en la resistencia de los países de la ex Unión Soviética a limitar el “carry over” de sus excedentes de permisos de emisión. De hecho es la razón principal por la que Rusia no se sumó al segundo período de compromiso y otros países como Bielorrusia, Kazajstán y Ucrania amenazan con no ratificarlo.  En este caso no se está hablando de un “costo extra” que tendrían que asumir estos países por lograr una reducción de sus emisiones sino sencillamente que no podrán vender sus excedentes, ganados, dicho sea de paso, tras unas escandalosas concesiones que se le hicieron en Kioto y Marrackech para que no bloquearan la aprobación del Protocolo de Kioto. La Hoja de Ruta de Bali (2007) abandonó la distinción entre países Anexo 1 y no Anexo 1 sustituyéndola por la de países desarrollados y en vías de desarrollo. Pero aún se mantenía la presencia del principio de “responsabilidades comunes pero diferenciadas y sus respectivas capacidades”.  La decisión de la Plataforma de Durban en esta COP18 ha omitido también la referencia a este principio. Parecería que la Convención va asumiendo que las responsabilidades y las capacidades han cambiado en los últimos 20 años y las negociaciones se encaminan a otras formas de diferenciación. El problema es como tramitarán los países “en desarrollo” estos cambios en su interior. En América Latina en particular, esta discusión ha llevado a la conformación de un nuevo grupo de negociación (AILAC, Asociación Independiente de Latinoamérica y el Caribe) que nuclea a Colombia, Chile, Costa Rica, Perú, Panamá y Guatemala con la República Dominicana y México apoyándole. Según sus impulsores, este grupo fue formado por razones prácticas. Si bien los países de AILAC han hablado juntos en las negociaciones en oportunidades anteriores, su presencia no ha tenido la visibilidad esperada. Mientras los grupos como ALBA, AOSIS o SICA eran reconocidos como grupos de negociación y como tales convocados a reuniones, los países de AILAC tenían dificultades para participar por falta de un grupo. Sin embargo, lo que distingue a esta nueva alianza dentro del contexto latinoamericano es su visión sobre las diferencias entre los países en desarrollo. AILAC está impulsando una interpretación dinámica del principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas, que incluya a todos los países, enfrentando al ALBA, el BASIC (Brasil, China, India y Sudáfrica) y el Grupo de Afinidad (un extenso grupo de 24 países entre los que se encuentran los del ALBA y varios países árabes) que sostienen la interpretación tradicional según la cual sólo los países desarrollados deben asumir compromisos de reducción de emisiones y a  los países en desarrollo solamente les cabe recibir financiamiento. Más allá del debate acerca de lo justo o injusto de estas posiciones, es evidente que para avanzar en el terreno de unas negociaciones que incluyan a todas las naciones, la superación de esta barrera Anexo 1/no Anexo 1 parece ineludible. El desafío para el futuro es saber si esto será posible sin abandonar los criterios de equidad que deben prevalecer en las negociaciones. La actitud del Grupo G77 + China en este tema será clave para la evolución de este debate. Paralelamente los países “desarrollados” también deberán hacer lo suyo. Particularmente incrementar sus metas de reducción de emisiones y comprometer a aquellos que ni siquiera han querido  sumarse al Segundo Período de Compromiso. También deberán instrumentar de manera transparente y creíble la promesa de transferir 100 mil millones de dólares al año a partir de 2020 para que los países con menos recursos puedan hacer frente a sus planes de mitigación y adaptación. También deben establecer su compromiso en este sentido para el período que va de 2013 a 2019 que aún no tiene metas financieras. La discusión sobre el capítulo “Pérdidas y Daños” vino a agregar un poco de confusión a la discusión sobre financiamiento pues hay divergencias en torno a si este paquete está o no incluido en la promesa de Copenhague de los 100 mil millones de dólares anuales. La Convención, a través de la Plataforma de Durban, se ha dado un plazo hasta 2015 para alcanzar nuevos acuerdos sobre estas bases que permitan un compromiso que incluya a todos  los países a partir del 2020. (Si nos atenemos a la experiencia pasada de la Convención, no se alcanzará un acuerdo en 2015 y los plazos se extenderán probablemente casi hasta el 2020). Es a todas luces evidente que estos plazos son demasiado extendidos para la urgencia climática que los informes científicos demuestran. Y aún así, las diferencias entre los países y la exclusiva atención a los intereses propios de cada uno de ellos, sin considerar el beneficio del clima en su conjunto, hace que las expectativas de un acuerdo global y eficaz para combatir el cambio climático sean muy pobres. Algunas veces se ha especulado con que cuando comenzarán a verse los efectos del cambio climático las verdaderas soluciones iban a acelerarse. Pero con el tiempo hemos visto que ni siquiera los grandes desastres climáticos de la última década han servido para cambiar la orientación de las negociaciones. Muchos de ellos han afectado a los países pobres pero también han caído sus consecuencias sobre los desarrollados (recuérdese por ejemplo, la ola de calor en Europa en 2003 que dejó más de 10.000 muertos solo en Francia, o los devastadores huracanes Katrina en de 2005 y Sandy en 2012 en Estados Unidos. Han pasado 20 años desde que la Convención se comprometió a volver a los niveles de emisiones de 1990 en el año 2000. Ya llevamos 13 años de retraso y esta COP18 solo ha vuelto a confirmar que la espera será larga.
Leído 2267 veces Modificado por última vez el Martes, 10 Febrero 2015 18:28
Gerardo Honty

Gerardo Honty es investigador en energía y cambio climático de CLAES (Centro Latino Americano de Ecología Social), y fue observador en la COP 16 en Cancún, México, Diciembre 2010. Gerardo ha seguido todo el proceso de las negociaciones climáticas desde sus inicios, participando directamente en varias de las COPs y otros encuentros

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