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Viernes, 04 Abril 2014 05:33

Sexta reunión de la Junta Directiva del Fondo Verde Climático (FVC) ¿Qué resultó del encuentro en Bali?

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El Fondo Verde Climático (FVC) fue creado en 2010 como la entidad operativa del mecanismo financiero de la Convención Marco de las Naciones Unidas para Cambio Climático (CMNUCC). A partir de ese momento, la Junta Directiva del Fondo se ha reunido ya seis veces para establecer las reglas de operación que delinearán su funcionamiento, uso y la forma en la que el FVC asignará recursos económicos para contrarrestar los efectos del cambio climático en los países en desarrollo.  

Bali, Indonesia, fue la sede de la sexta reunión de la Junta Directiva del FVC entre el  19 y el 21 de febrero de 2014. Debido a que en la reunión anterior (en París) se determinó que era necesario decidir los requisitos esenciales y prioritarios para capitalizar al FVC lo antes posible, uno de los retos más importantes para Bali fue que la Junta Directiva tome decisiones sobre ocho requisitos esenciales para que el Fondo empiece a movilizar recursos[1]. La agenda de trabajo implicó una gran carga laboral para la Junta y sólo se tomaron algunas decisiones. Los otros temas de agenda eran informes de progreso y las decisiones al respecto serán tomadas en la próxima reunión de la Junta en mayo.

La reunión contó con la presencia de los nuevos presidentes de la Junta Directiva: José María Clemente Sarte Salceda de Filipinas y Manfred Konukiewitz de Alemania, quienes asumieron la dirección de este órgano directivo por un año. También asistieron nuevos miembros y alternos de la Junta: Mónica Victoria Hidalgo Andino, representante de Ecuador,  y Rodrigo Suarez Castaño, el representante de Colombia y alternado de Ecuador.

Los temas más importantes discutidos en Bali y sobre los cuales se tomó una decisión fueron los siguientes:

  • Enfoque de igualdad de género en todas las políticas del Fondo. La Junta decidió integrar un enfoque de igualdad de género en todas sus modalidades operativas. Esto quiere decir que cada plan debe abordar y promover igualdad de género en las políticas internas y en aquellas decisiones sobre actividades, programas y proyectos a ser financiados por el Fondo. Para lograr la implementación de esta decisión, la Junta solicitó a su Secretariado elaborar un borrador de política de igualdad de género y un plan de acción anual a ser aprobados durante 2014. La decisión en sí misma representa un gran avance para asegurar una participación más equitativa entre géneros, y establece además un precedente clave para el proceso de toma de decisiones ambientales, la consulta e inclusión de actores no gubernamentales. El proceso mediante el cual se hicieron las recomendaciones empleadas por la Junta para dicha decisión se realizó en consulta con expertos de la sociedad civil, lo cual fortaleció aún más los argumentos sobre la necesidad de adoptar una política de esta naturaleza.
  • Sistema inicial de designación de recursos. Tras una discusión larga y compleja, se acordó adoptar un límite de 5% como recepción máxima de recursos para países de manera individual. Los Países Menos Desarrollados, los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo y los Estados Africanos apoyaron esta decisión dada la importancia de asegurar que todos los países en desarrollo tengan la oportunidad de acceder a recursos. Para los países de renta media, la determinación fue un poco más difícil de aceptar pues argumentaban que ellos necesitarán llevar a cabo mayores acciones para mitigar el cambio climático, para lo cual requerirán de recursos financieros. En aras de conseguir un acuerdo, se decidió que este límite de 5% podrá ser revisado en dos años en caso de existir concentración excesiva de recursos en un solo país para asegurar un balance geográfico en la distribución de recursos.

La decisión sobre la designación de recursos incluye la tarea de maximizar el rol del sector privado al momento de distribuir recursos y busca asegurar un balance en la distribución de recursos de 50:50 tanto para actividades de mitigación como de adaptación. Finalmente, la decisión estipula dar prioridad a los países más vulnerables en la asignación y el acceso a los recursos, creando un piso de ambición de 50% de los recursos totales destinados exclusivamente a esos países. 

  • Apropiación Doméstica o “country ownership”. Se esperaba que la Junta tome una decisión con relación a este tema, pero la misma fue postergada hasta la próxima reunión de la Junta Directiva en mayo. Cuando se habla de apropiación doméstica en el contexto del FVC se hace referencia al rol que juegan las Autoridades Nacionales Designadas en decidir las actividades a ser financiadas por el Fondo. Al mismo tiempo, la apropiación doméstica se refiere al proceso de no-objeción (no objection procedure) que tiene una autoridad a nivel país para determinar si un proyecto es viable o no.  En Bali la discusión se enfocó en si el proceso de objeción debería contar con una negación explícita o tácita o si éste debería ser entendido únicamente como una forma de apropiación doméstica. Contar con un proceso de objeción explícita es esencial ya que permite que comunidades locales y actores involucrados opinen acerca de si un proyecto debe llevarse a cabo o no, y permite también que un Estado acepte o rechace un proyecto.
  • Marco de salvaguardas socio-ambientales y estándares fiduciarios. En Bali se presentó un informe de progreso que incluía una visión de los diferentes estándares fiduciarios y salvaguardas socio-ambientales de otras instituciones financieras internacionales con el fin de rescatar ejemplos positivos a ser replicados por el Fondo Verde Climático. Aunque no se tomó una decisión sobre el marco de salvaguardas que será adoptado por el FVC, se habló mucho de los diferentes estándares existentes y de cuáles deberían ser considerados por esta institución a la hora de adoptar los suyos. La decisión sobre salvaguardas será tomada en la reunión de mayo. Actualmente, un grupo de cuatro expertos externos y cuatro miembros de la Junta Directiva, elegidos en diciembre del 2013, prepara un informe orientado a guiar la decisión de la Junta Directiva sobre el marco de salvaguardas aplicables al Fondo.
  • Condiciones y términos para préstamos concesionales y subsidios. La Junta no llegó a un acuerdo sobre el tipo de intereses que se deberían aceptar para que el FVC otorgue préstamos. Pese a que en París ya se decidió que el FVC utilizará los préstamos y subsidios como instrumentos financieros sólo de manera inicial, varios países desarrollados quisieron abrir nuevamente el debate en Bali e impulsar el uso de otros instrumentos financieros para lograr una mayor movilización de recursos.
  • Ayuda para la preparación o “readiness support”. El FVC tenía contemplado crear un programa de ayuda para aquellos países que no pueden cumplir con los requisitos impuestos por el FVC, para que éstos puedan trabajar internamente, mejorar sus capacidades y así ser aptos para recibir recursos. En Bali se decidió que tal programa se enfocaría en cuatro objetivos prioritarios: a) fortalecer el establecimiento de las autoridades nacionales designadas y los puntos focales, b) establecer marcos estratégicos para que los países establezcan un nexo directo con el Fondo, c) seleccionar entidades intermediarias e implementadoras, y d) mejorar las propuestas para proyectos y programas pilotos. Para llevar a cabo dicho programa, la Junta solicitó al Secretariado del Fondo desarrollar un plan detallado de trabajo en consulta con países, actores e iniciativas existentes. Autorizó además un presupuesto de 1 millón de dólares americanos para la implementación del programa.
  • Mecanismo de rendición de cuentas. En Bali se decidió que el FVC tendrá un mecanismo de quejas con dos componentes. Uno permitirá que comunidades afectadas por actividades financiadas por el Fondo presenten quejas para la remediación de esas afectaciones. El otro permitirá que los países apelen las decisiones financieras de la Junta, aquellas que consideren injustas, respecto de la aprobación o negación de un proyecto, programa o actividad. Fue preocupante la forma en la cual se adoptó esta decisión ya que fue el punto de la agenda menos debatido. No se contó con ningún intercambio de visiones y se aceptó una propuesta de decisión que requería de mayor debate.
  • Aportaciones financieras. Finalmente y a pesar de que el FVC aún no entró en operación, dos países decidieron empezar a contribuir financieramente a esa institución. Italia otorgó medio millón de Euros e Indonesia, a pesar de no ser un país desarrollado, 250.000 dólares americanos. Estos aportes serán utilizados en el desarrollo e implementación de proyectos y programas financiados por el FVC, dando una señal positiva sobre el interés que existe por capitalizar el Fondo. Son un ejemplo de la disposición de actuar, aportar al Fondo y estar conscientes de su importancia, ya que en el caso de Indonesia, el país no está obligado a otorgar recursos financieros, según la CMNNCC.

La próxima reunión de la Junta Directiva del FVC se llevará a cabo en Songdo, Corea del Sur, sede de las oficinas de la institución, del 18 al 21 de mayo.

Andrea Rodríguez es asesora legal de AIDA



[1] Los ocho requisitos esenciales son: a) modalidades iniciales para la operación de las ventanas de adaptación, mitigación y para la facilidad del sector privado; b) manejo de riesgo financiero y marco de inversiones del Fondo; c) estructura inicial del Fondo y del Secretariado, incluyendo políticas administrativas, principios fiduciarios y estándares como salvaguardas socio-ambientales; d) procedimientos para acreditar entidades implementadoras e intermediarias nacionales, regionales e internacionales; e) áreas iniciales de resultados, indicadores iniciales clave de rendimiento y marco de manejo inicial de resultados del Fondo; f) proceso inicial de aprobación, incluyendo criterios para financiamiento de proyectos y programas; g) políticas y procedimientos para la asignación inicial de recursos, incluyendo enfoques de resultado; h) términos de referencia de la Unidad Independiente de Evaluación, Unidad Independiente de Integración y el Mecanismo de Rendición de Cuentas.  
Leído 1963 veces Modificado por última vez el Martes, 10 Febrero 2015 17:26
Andrea Rodríguez Osuna

Andrea Rodríguez es la asesora legal para cambio climático en la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA) y trabaja desde las oficinas de AIDA en la Ciudad de México. Es abogada de la Universidad Católica Boliviana, tiene una maestría en Desarrollo Sostenible de la Universidad de Uppsala y otra maestría en Derecho Ambiental Internacional de la Universidad de Estocolmo en Suecia. Fue recientemente elegida como parte del Consejo Administrativo del Climate Action Network Latin America (CANLA) para apoyar las tareas de coordinación de esta red.

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